25 de septiembre de 2009

Grizzly Man

Seguro que todos conocéis, ya sea de cerca, o por terceros que cuchichean, la tragedia del desgraciado Timothy Treadwell, un amante y cegado fanático de los peligrosos osos Grizzly, drama relatado en imágenes en este documental: Grizzly Man.

Tim dedicó su espiritu en las sierras de Canadá, protegiendo estos animales, sintiéndose como uno de ellos, viviendo la ley del Grizzly, defendiendo sus derechos. La paradoja de su historia saltó cuando nuestro querido Timothy fue asesinado (le concedo derechos civiles a un oso) por una de esas bestias, engendradas por la ira de la naturaleza.

Tim y su novia fueron descuartizados a zarpazos, cruda y macabra escena grabada en audio por una cámara, ya que el objetivo no dio tiempo a ser desenfundado para captar la casquetería.

Werner Herzog, observador de la desalmada naturaleza, mentiroso profesional, manipulador de élite, y ante todo, gran realizador de cine y documentales, nos cuenta esta esponjosa y extravagante historia falsa, un gran chocho estratosférico que reside tras cada plano, porque los acontecimientos de Grizzly Man son falsos, es un falso documental untado con miel, dulce dulce y espeso.

Herzog lo sabotea todo con dinamita pura, pero en pequeñas cargas, escondidas, encriptadas, es un cabrón curtido. Presenta los hechos de una forma tan seria que el espectador queda memo, sin saber si llorar desconsoladamente o reírse de la pomposa seriedad. Grizzly tiene joyas:

Un forense escupiendo poesía sobre un cadáver como si fuera un trozo de pollo rebozado, al propio Herzog haciendo de gurú investigador, un protagonista con delirantes y fantásticos ataques de rabia, planos fijos de gordos con bigote, quietos, inmóviles, bolas humanas.

La naturaleza y Herzog se ríen, engulléndose a Tim, transformándole en una bestia más, un Timothy que cacarea como una gallina violada: Fuck Fuck Fucking Fucks!mientras imita con su cuerpo un manguerazo de corrida celestial. "I'll beat your fucking asses"

En definitiva, un excelente documental que a más de uno le ha roto el culo con gazpacho del bueno. Herzog tiene la licencia, es un gran tramposillo.

1 Comentarios:

  1. Adoro esta película, adoro las mentiras envueltas así. Caerse de la "verdad" es doloroso. Una pena para todo el que no la haya visto que le descubramos los ingredientes del pastel, pero bueno ;)

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