6 de septiembre de 2010

El Kea, el ave más inteligente del mundo

El Kea (Nestor Notabilis), es un ave “psitaciforme” considerada la más inteligente del mundo. Puede pensar y resolver varios conflictos en grupo y le fascina todo lo desconocido. Todas las aves psitaciformes habitan en zonas tropicales, tienen un pico encorvado y poseen dos dedos dirigidos hacia adelante y dos hacia atrás, condición denominada “zigodactilia.

Son loros extremadamente curiosos por todo cuanto les rodea, además, son unos juerguistas. Su esfera de diversión no se limita sólo al vuelo, también revuelven las zonas alpinas en temporada de turismo, donde arrancan a diestro y siniestro limpiaparabrisas, pinchan ruedas y tiran de las gomas que bordean las ventanas, alimentando así su necesidad de estudiar los objetos. Recientes publicaciones científicas acreditan que poseen una gran capacidad de aprendizaje e interacción grupal, demostrando un cociente intelectual superior a los chimpancés.

Los Keas únicamente habitan en Nueva Zelanda, poblando la zona sur y algunas de las islas oceánicas cercanas. El nombre proviene del maorí, cuando estos, al escuchar por primera vez su reclamo “Keeee-aa”, decidieron llamarla con ese caricaturesco sonido. Este atractivo loro puede llegar a medir casi medio metro. Su plumaje es verde oliva con el obispillo (parte superior a la cola) y la parte inferior de color rojo reluciente. El macho puede alcanzar el kilo, mientras que la hembra aproxima los 800g.

Habita siempre en alta montaña, donde disfruta de las zonas de bosque, pastizal o matorral. En ocasiones, se le ha visto descender al oeste de los Alpes neozelandeses, siendo uno de los pocos loros que puede sobrevivir perfectamente en zonas alpinas.

Normalmente se proveen de bayas y brotes, pero pueden complementar su dieta por insectos, néctar y huevos. Las situaciones extremas han demostrado que pueden convertirse en aves carroñeras, haciéndoles devorar ovejas muertas o, en extremo, ovejas muy enfermas que sean fáciles de atacar. Por culpa de los antiguos colonizadores están en peligro de extinción, además de los cazadores que, antes de que fuera especie protegida, los aniquilaban sin miramientos ya fuera para comer o por pensar que eran una plaga para el cultivo.

El siguiente vídeo relata su impresionante potencial intelectual, donde contemplamos cómo resuelven todos los problemas que los científicos les proponen.



4 de septiembre de 2010

Este es el último aviso

Después de esto todo cambiará, se mutará, se renovará. Habrá muchas palabras para explicarlo, sólo una para definirlo. Noquedahielo será Noquedahielo, la misma cosa extraña que nadie entiende pero ahora llegará a más lugares, se expandirá, nevará, helará en cada rincón del mundo.
Sembraremos de memoria la red.

18 de junio de 2010

Se acabó

Hoy me siento perdido. Más naufragado que nunca, aunque por suerte, planeando el siguiente abordaje. Después de pasarme toda la vida estudiando, he decidido acabar con esta eterna autopista sin salidas. Hoy he terminado mis estudios superiores, y me siento agriamente libre. Y también desprotegido.

Durante todos estos años, lo único que han intentado enseñarme es a ser mejor que el alumno de al lado. Me han enseñado que no importa lo que aprenda, importan los números y las estadísticas. Me han enseñado (con mucha pasión) que mi opinión, esté o no consolidada, no tiene interés, debo obedecer las reglas. Pero, especialmente, me han enseñado a no pensar, a subordinarme, a copiar frases y números en la cabeza (aunque no les vea sentido), a fotocopiar datos y vomitarlos en una hoja de papel. Me han enseñado a coleccionar títulos en una vidriera.

Hoy, más que nunca, siento que una etapa de mi vida se ha cerrado para siempre, y empieza otra muy dura: la vía laboral. La verdad es que me río al pensar que por ciertos intereses, nos enseñan a ser imbéciles y regodearnos de ello. Aprendemos a dominarnos. Sólo quería compartir esta extraña sensación. La sensación de sentirse desplazado y marginado por cuestionar a las autoridades, por tener capacidad de autocrítica, por tener una duda razonable. La sensación de ser yo quien por fin elige.

17 de junio de 2010

Las siestas

La siesta es un deporte extremo, considerado por muchos un rito ancestral inquebrantable. La siesta básicamente consiste en echarse a dormir cuando no son horas de dormir. Normalmente, después de empacharte con la comida entre pecho y espalda. Mucha gente piensa que no valen para nada, y las critican. Esos se llaman insensatos. Tipos de siesta:

-La siesta de ultratumba: esta siesta pertenece al novato perruno que recién ha descubierto cómo se hace. Es vago y se cansa con facilidad, por lo que, tras una hora y media de dormir, se levanta peor, con nauseas, dolores de cabeza y un efecto invertido: más cansado que al haberse echado. Para perdedores depresivos.

-La siesta del falso: esta es la siesta que se echa mucha gente par alardear, pero, efectivamente, son unos snobs. Dura entre 15 y 35 minutos (lo que yo tardo en poner la almohada), y se coordina con la digestión. Sólo vale para tirarse pedos en el sofá sin que nadie los huela.

-La siesta del follacker: la de los campeones. Son siestas que duran, tirando por lo bajo, entre las 3 y las 5 horas. Te metes por dentro de la cama y con los calcetines puestos. Si te estás meando o cagando, aprietas para que vuelva todo adentro y puedas seguir durmiendo. Con los años, como el buen vino, mejoran.

16 de junio de 2010

Entrevistas de trabajo

Las entrevistas de trabajo son muy comparables a salir de fiesta: nunca sabes qué te vas a encontrar, y es posible que termines escarmentado y con resaca. Más te vale tener seguridad en ti mismo, confianza y dotes sociales, habilidades igual de importantes que los conocimientos técnicos requeridos. ¿Por qué? Pues esta es mi visión:

Vas a un sitio desconocido que probablemente jamás hayas pisado. Los trabajadores habituales te empiezan a mirar. Docenas de ojos en varias oficinas se clavan sobre tu sudorosa nuca. Te meten en un despacho privado y una persona te empieza a hacer preguntas mientras mira una hoja y apunta cosas con un “Bic”. Tal vez esté dibujando una enorme polla, que nunca lo sabrás. Los entrevistadores juegan con la ventaja de que están en su hábitat natural, su sala de torturas, su segunda casa. Jugarán con tu miedo hacia la incertidumbre, con tu inseguridad de estar rodeado, ciertamente, de presencia hostil y desconocida. Jugarán para hacerte sentir suficientemente vulgar como para cobrar poco y que aún así parezca un favor.

Normalmente, si son hombres, tienen tono seco y grave. Suelen asentir con“ahá…hum, ya veo.” Te traspasan con la mirada. Si son mujeres, te manipulan. Se hacen pasar por empáticas hasta que de repente te la clavan y se ponen extremadamente serias. Sea lo que sea, recordad: todos tenemos un precio, sólo hay que saber negociarlo.

15 de junio de 2010

Intolerancia cultural

Estás sentado en un parque, un viernes por la noche. Te tomas unas copas con tus colegas y otros personajes que se han unido. Plan perfecto, sociable, buen ambiente. Parece una redonda oferta de piso que huele a estafa.
Entonces hablas de un grupo de música (por ejemplo) y alguien te salta a la yugular. Lanza mierda rugiente, se altera:

“¿¿Cómo te puede gustar esa bazofia??”

Frase que se repite no sólo en los gustos musicales, si no en cualquier opinión o afición en la vida. La aterradora intolerancia cultural.
Nos volvemos tan estúpidos que crucificamos y humillamos a las personas porque no comparten las mismas motivaciones que nosotros. Somos tan arrogantes, que en nuestro violento e incontrolable ego, sólo aceptamos a los que ven las cosas desde nuestra misma perspectiva.

Poco a poco, la empatía se pudre y a nadie le importa lo que sientan o piensen los demás. Joder, hay que usar esa pelota que tenemos sobre los hombros. Lo importante en esta vida es encontrar la felicidad a cualquier coste, y nadie tiene el derecho de impedírtelo. Si me gusta “Julio Iglesias” y también “Cannibal Corpse”, ¿qué? ¿Soy peor que tú? ¿Eres más especial por tragarte a "Jim Jarmusch" y "Vetusta Morla"? No, somos iguales. Lo que nos diferencia es la educación, la flexibilidad y el respeto por lo ajeno.

14 de junio de 2010

Siempre hay tiempo

Una de las mejores terapias personales es la de oler nuestra propia mierda. Hay que saber rastrear hacia dentro, ya que casi siempre nos acostumbramos a relucir la mejor parte de nosotros, olvidando el resto. Nos encanta brillar en la oscuridad.

Ruego a todos a realizar una cirugía interna minuciosa y detectar vuestros defectos más asentados. Una vez detectados, extirparlos, hay que saber remediarlos a tiempo. Mantenerse estancado y en tus tozudos trece es la parte fácil. Todos nos creemos especiales y que por alguna razón no tenemos que cambiar por nadie. A eso se le dice echarse a perder. Ahí voy yo:

Soy irritante e irritable en cantidades igualmente dañinas. Soy un egoísta. Podría preocuparme más por los demás, mucho más de lo que creo que hago. Soy un inconformista y me quejo de todo. Extremadamente ambicioso, me obsesiono por conseguir lo que quiero, al precio que sea. Exijo mucho de las personas, más de lo que yo doy por los demás. Soy ácido y tajante, y me encanta llevar la razón, disfruto siendo más listo que el resto. Mi grandilocuencia y seguridad hacen que parezca un gilipollas y chulo.

Y miles de defectos más. Día a día, poniéndoles remedio y parches, evolucionando. Al fin y al cabo, somos seres sociales, y tenemos que protegernos entre todos, si no, ¿quién lo hará?